Me siento incómoda. Tengo un dolor
agudo en la boca.
Noto algo que comienza a salir
del interior de mi colmillo izquierdo: un fino hilo rosa pálido que cada vez se
hace más y más largo.
“Joder, cómo duele”, pienso.
Cojo el hilo, y procedo a tirar.
Y tirar.
Y tirar.
Y empieza a salir del interior de
mi diente una bola rosácea que parte todo lo que encuentra a su paso.
Todo el mundo me mira. Intento cerrar
la boca. “Espero que no se vea”, pienso.
De mis labios, la masa rebosa.
De mis labios, resbala.
De mis labios…
No hay comentarios:
Publicar un comentario